Si desde un paradigma sociocultural el aprendizaje es conceptualizado como la apropiación y dominio de herramientas culturales valoradas de manera histórica por los miembros de una comunidad de práctica, ¿De qué manera la utilización de un paradigma sociocultural ayuda al diseño de actividades pedagógicas mediadas por tecnología digital, así como a la evaluación de dichas actividades y de las políticas institucionales y educativas que las sustentan?
Conscientes de que el aprendizaje dependerá de la interaccion que asumamos con los elementos socioculturales del medio donde se desenvuelvan nuestros alumnos, debemos provocar que se produzcan esas interacciones en la conformacion de comunidades de prácticas de aprendizajes, donde puedan emerger estrategias de documentación e intercambio de proyectos que resulten de la diversidad de competencias y dominios de interés de los miembros que sean articulados en función de unos objetivos comunes y actividades conjuntas previamente negociados. Ward y Parr (2006) concluyeron que la construcción de la comunidad se hace desde la base, partiendo de las habilidades tecnológicas de los participantes y también de su entendimiento de lo que es una comunidad como un contexto de aprendizaje.
Al implementar la formacion de comunidades de aprendizajes integramos factores tecnológicos tales como el acceso, el funcionamiento y la usabilidad del portal educativo son condiciones que van a facilitar y difundir su uso y apropiación como una herramienta significativa para compartir y crear conocimiento mediante la interacción con otras personas de otras comunidadesen a traves del orden social, cultural y organizacional (Wenger, 2001b).
Al centrarse la perspectiva sociocultural en los participantes, durante los procesos de interacción que utiliza para mostrar el resultado de uno al otro su interpretación de la tarea y negociar las categorías de significado relevante para su participación en eventos comunicativos, los miembros de la comunidad de aprendizaje muestran su comprensión con respecto a la forma en que interpreta las reglas de diseño de un texto multimodal, los medios para trabajar juntos en colaboración y distribución de funciones, así como su interpretación.
Marcela Lucía Silveyra de la Garza en su Investigación e Innovación en Educación del Noreste de México, del 2009, nos dice que: “Aplicando las herramientas de la multimodalidad, más que una forma de presentar y hacer las cosas, nos ayuda a que nuestro desarrollo de clase y explicación del tema puedan tener más significado implícito que sólo la formación presentada explícitamente. Constituye una amplia variedad de dispositivos, ya que no sólo es complementar el tema con videos, imágenes, sino también saber acomodar la información en lugares estratégicos y darle un formato especial de manera que tenga un significado con el simple hecho de su localización y configuración”.
Marcela Lucía Silveyra de la Garza en su Investigación e Innovación en Educación del Noreste de México, del 2009, nos dice que: “Aplicando las herramientas de la multimodalidad, más que una forma de presentar y hacer las cosas, nos ayuda a que nuestro desarrollo de clase y explicación del tema puedan tener más significado implícito que sólo la formación presentada explícitamente. Constituye una amplia variedad de dispositivos, ya que no sólo es complementar el tema con videos, imágenes, sino también saber acomodar la información en lugares estratégicos y darle un formato especial de manera que tenga un significado con el simple hecho de su localización y configuración”.
El enfoque multimodal requiere que el profesor conozca bien el software elegido, sus cualidades, características, los diversos medios con que cuenta para presentar información, y práctica para hacer más efectiva su producción. Además del elementos mas importantes, la creatividad del docente puede contar con las reglamentaciones de la multimodalidad, esta le ayudarán como resultado una exposición bien hecha, con orden, en donde la información está bien presentada. Entre las sugerencias que nos ofrece Silveyra de la Garza son los Pizarrones Electrónicos Interactivos (PEÍ) sí facilitan las metodogías del razonamiento explícito y las actividades colaborativas, a lo mejor algunas veces de manera directa y otras veces indirectamente.
De acuerdo con Arends (2004) los profesores pueden utilizar la creciente popularidad que la interacción en línea ha logrado entre los jóvenes tanto para lograr algunas de las metas educativas más tradicionales que existen en torno a la discusiones en clase como para enriquecer dichas discusiones en formas que no era posible en los tiempos pre-Internet. Sin embargo, se deja de lado el sentido de herramienta semiótica o psicológica propia de la noción de acción mediada planteada en el enfoque vygotskiano. Como es bien sabido, la perspectiva sociocultural inspirada en Vygotsky señala que el aprendizaje se encuentra mediado por herramientas físicas o técnicas y signos o herramientas semióticas (también denominadas instrumentos psicológicos, v.Kozulin, 2000).
La invención y empleo de una herramienta por los miembros de una comunidad no sólo facilita la acción y aumenta su eficacia, sino que cambia de manera sustancial la forma, estructura y carácter de la actividad. Visto así, las herramientas son “depósitos culturales” (Wilson y Meyers, 2000) puesto que encarnan la historia de una cultura, ya que proporcionan medios poderosos de transmisión de dicha cultura pero también permiten o limitan el pensamiento y los procesos intelectuales. Así, una herramienta semiótica o instrumento psicológico implica una forma de razonamiento o argumentación asociada a determinadas creencias, reglas y normativas sociales que determinan a su vez el sentido y uso de dicha herramienta.
La evaluación (en congruencia con la enseñanza) abarcará el saber, el saber hacer y el ser; se centrará en el desempeño y competencias adquiridas, en la valoración de tareas generativas y en el seguimiento de procesos y mecanismos de autorregulación. Será importante explorar no sólo qué información declarativa se ha adquirido, sino qué habilidades específicas y disposiciones o actitudes se manifiestan en la forma de competencias sociofuncionales complejas.
La evaluación del aprendizaje en la educación con recursos tecnológicos se basa en 7 principios: exámenes presenciales, exámenes de forma virtual, asignar trabajos, foros asincrónicos, foros sincrónicos, autoevaluación y co-evaluación.
La computadora y en general las llamadas TIC son ejemplos de instrumentos mediacionales que comparten aspectos tanto de herramienta física como semiótica. No obstante, su potencialidad como instrumento mediacional del funcionamiento cognitivo, como sistema de construcción de significados o de transformación y creación de contenidos culturales es menos explotada en el diseño de experiencias educativas en comparación a su atributo como herramienta técnica eficiente. La “novedad” que ofrecen las TIC a profesores y alumnos no son los recursos semióticos aislados que incluyen (lengua oral y escrita, lenguajes audiovisual, gráfico o numérico), sino que a partir de la integración de dichos sistemas simbólicos clásicos, se puede eventualmente crear un nuevo entorno de aprendizaje, con condiciones inéditas para operar la información y transformarla.
En palabras de César Coll (2004-2005, p. 5):
“No es en las TIC, sino en las actividades que llevan a cabo profesores y estudiantes gracias a las posibilidades de comunicación, intercambio, acceso y procesamiento de la información que les ofrecen las TIC, donde hay que buscar las claves para comprender y valorar el alcance de su impacto en la educación escolar, incluido su eventual impacto sobre la mejora de los resultados del aprendizaje”.
Referencias:
Muñoz Sheridan, A. / Compiladores: Fernández Cárdenas ,J. / y Carrión Carranza, C. (2008) Escenarios virtuales y comunidades de práctica. La participación docente en la Red de Escuelas Asociadas a la UNESCO.
Marcela Lucía Silveyra de la Garza / Compiladores: Red de Investigación e Innovación en Educación del Noreste de México (2009).
Coll, C. (2005). Psicología de la educación y prácticas educativas mediadas por las tecnologías de la
información y la comunicación: una mirada constructivista. Sinéctica, (25), Separata, 1-24.
Lozano Rodríguez, A. & Burgos Aguilar, J. V. (2007) (Comp). Tecnología educativa: en un modelo de educación a distancia centrado en la persona. Distrito Federal, México: Limusa. (Capítulos 12 y 13)
Gértrudix Barrio, M., Álvarez García, S., Galisteo del Valle, A., Gálvez de la Cuesta, M. C. y Gértrudix Barrio, F. (2007). Acciones de diseño y desarrollo de objetos educativos digitales: programas institucionales. Revista de Universidad y Sociedad del conocimiento, 4, 1, 14-25.Disponible en:http://www.raco.cat/index.php/RUSC/article/view/58131/








